Shadow of the Colosus: Dirge

Llueve.

Sí, llueve. Y que llueva en Valencia es noticia.

Precisamente, esta misma mañana he estado leyendo artículos sobre la sequía que está sufriendo la Comunidad/Regne/Pais Valencià. En los últimos veinte años Valencia ha sufrido tres sequías importantes, y no, la actual no es la más importante.

Además, he estado revisando los niveles de las cuencas hidrográficas de la región. Alicante y el Turia, como siempre; secos. Pero el Xúquer tiene buenos niveles. La terreta tendrá para el riego y que siga habiendo marxeta.

Es un tema que me preocupa mucho, la desertificación y la falta de agua. He llegado a plantearme irme a vivir al norte, ahora que todavía soy joven, para que cuando sea mayor no viva en un desierto y tenga que pelear por un baso de agua.

Cuando lees noticias sobre el tema, pese a los fuegos que rompen el corazón, la situación no parece tan alarmante como parece a simple vista. Curioso.

Hoy es martes 13 de septiembre de 2016. He derrotado a mi décimo coloso.

Calma, quiero coger el juego con calma, pero sin pausa. No quiero perder el tiempo matando al coloso, pero tampoco quiero precipitarme y hacerlo mal.
Ahí están las sombras rodeándome, y sí, sigo vivo; pese a que cada vez son más, sigo vivo.

Escucho algo sobre dunas, huella y tierra. Y por alguna razón, me da mal rollo el coloso que me pueda encontrar. Uno de esos colosos que pierdo más tiempo buscando su posición de debilidad que pensando cómo alcanzarla.

Llego al precipicio y lo bordeo cabalgando a Atreyu. Me gusta este juego. En Valencia empiezan a caer rayos mientras paso dunas que me recuerdan a la Mancha. Soy un Quijote japonés en busca de sus demonios. Empieza a llover con más intensidad, será la típica tormenta de verano en la que terminan cayendo cuatro gotas.

Llevo un rato cabalgando en la dirección correcta. Debo estar llegando… Veo una Atalaya a la que subo, pensando que si subo a todas las que tiene el juego conseguiré algún tipo de premio o bonificación… Ignorante de mí.

Desde lo alto de la Atalaya, una cueva se abre ante mí. Es el lugar, lo sé.
Bajo para subirme a Atreyu y recorro la cueva hasta llegar a una enorme obertura debajo de la tierra.

Es un lugar maravilloso para una épica batalla y cada vez llueve con más intensidad.

El coloso aparece serpenteando entrando y saliendo de la arena como si fuese agua. Voy corriendo hasta la parte central para subirme a una roca y observar desde lo alto al coloso. El coloso viene directo hacia mí y destroza la roca en la que estoy subido quitándome la mitad de vida. Mala decisión.

Busco unas grandes protuberancias y me quedo en la parte inferior donde el coloso no puede cogerme. Se acerca y da vueltas sobre la roca son poder alcanzarme.En la parte delantera siempre tiene una parte de su cuerpo que sale a la superficie. Caen relámpagos y le tiro flechas a lo que me gustaría que fuese su punto débil… Pero no, no lo es.

Intento saltar encima de él cuando pasa por mi lado y lo único que consigo es que me quite media vida. De repente, la voz me dice que mis piernas no podrán alejarme del peligro… ¡Atreyu! ¡Necesito a Atreyu para derrotar al coloso!

El coloso pasa cerca de mí y veo que por su parte trasera tiene uno de sus puntos débiles. Ahora necesito saber cómo consigo ponerlo en posición de debilidad… Intento subirme a Atreyu mientras el coloso se acerca rápidamente a la vez que un rayo cae al lado de mi casa acompañado por un fuerte estruendo.

Me doy un susto de muerte y mi gata corre asustada dentro de casa. Me levanto para cerrar todas las ventanas mientras cae un agua torrencial y suena la música de fondo. Parece que el juego se ha puesto de acuerdo para que tenga que realizar otra prueba antes de derrotar al coloso: cerrar todas las ventanas de tu casa. Al menos yo, lo hago al compás de la música.

Vuelvo al juego y cabalgo con Atreyu. Busco al coloso, lo escucho pero no lo veo. Me giro y veo sus ojos justo detrás mío a punto de alcanzarme. Lo tengo claro. Saco mi arco y le disparo en sus ojos. Oigo su dolor, qué maravilla de juego.

No consigo que muestre su posición de debilidad pero el camino no puede ser otro. Así que espero a que esté cerca mío para arrancar a cabalgar con Atreyu. Lo busco con mi arco y empiezo a tirarle flechas intentando golpearle en sus ojos. Lo consigo y el coloso se queda con la cabeza sobre el suelo.

La música me dice que es el momento de ir a por él y hacerle daño de verdad. Me monto por su cuerpo hasta alcanzar con cierta facilidad su punto débil. ¿Me quedaré sin tiempo? Le doy tres espadazos y el coloso vuelve al ataque. Un punto débil menos. Solo debe quedarle uno. Ya es mío.

Vuelvo a repetir la misma situación y cuando le doy en el ojo salto de mi caballo creyendo que ya lo tengo… ¡y el coloso me arrolla matándome! ¡Qué estúpido he sido! Un exceso de confianza y debo volver a empezar…

Pero en fin… ya sé derrotarlo y el modo de hacerlo me parece maravilloso. Me pasaría todo el día cabalgando delante del coloso. Viendo sus ojos a escasos metros míos. Viendo el esfuerzo del coloso intentando alcanzarme para terminar con mi vida.

Parece que la tormenta escampe aunque sigue lloviendo intensamente. Vuelvo al juego y a la primera consigo su posición de debilidad y terminar con su primer punto débil. Tres espadazos. Uno menos. Esto va a ser coser y cantar…

Solo me falta un punto débil. Le tiro tres, cuatro y cinco flechas pero nada; el coloso no se rinde y sigue persiguiéndome. Salta sobre mí y consigue alcanzarme quitándome la mitad de vida. La rabia de saberse muerto ha hecho que el coloso saque toda su fuerza y nos ponga a los dos en la misma situación: una única oportunidad para vivir o morir. La próxima carrera determinará quién vive y quién muere.

Empezamos a correr y empiezo a tirarle flechas. Aguanta Atreyu que ya es nuestro. No parece que consiga alcanzarle aunque le estoy apuntando a los ojos… El espacio termina, sigo disparando flechas, oigo sus quejidos de dolor pero salta sobre mí y lo esquivo estando encima de la misma pared. Me he salvado. Él también.

Casi sin respiro volvemos a cabalgar con el coloso pisándome los talones… ¡Muere ya cabrón! Empiezo a tirarle flechas. Pero noto que no tiene tanta fuerza como antes y a la tercera o cuarta consigo doblegarlo y ponerlo en posición de debilidad. Por fin.

Me acerco cabalgando y salto encima desde mi caballo. Voy corriendo hasta la parte trasera y casi caigo por las prisas. No voy a llegar… no voy a llegar… Finalmente veo su punto débil e intento golpearlo rápidamente. El coloso se resiste a morir y sigue moviéndose intentando tirarme de encima de él.

Le doy dos golpes, me queda nada para matarlo… Que no tenga que volver a intentarlo una vez más… Vuelo a cargar mi fuerza y lo mato. Muerto.

La tormenta ha terminado y llueve débilmente. Mi novia llega a casa. Guardo el juego. Me quedan seis colosos.

Shadow of the Colosus: Basaran

Rajoy no va a volver ser elegido presidente del gobierno. Al menos, por ahora. Y aunque toda la prensa seria, sí; ésa que no vale ni para limpiarse la mierda del culo, se empeñan en decir que es catastrófico volver a votar por tercera vez consecutiva. Personalmente, estaría votando de manera indefinida siempre que haya una oportunidad de que el señor Rajoy no sea el próximo presidente del gobierno.

Ni Rajoy, ni nadie del Partido Popular. Ni de derechas. Ni del PSOE.
Ya, me he pasado.

Hoy es domingo 4 de septiembre de 2016. He derrotado al noveno coloso. He derrotado a Basaran.

Empiezo con una cinemática de la princesa (digo yo que será una princesa), despierta; levantándose del altar en el que se encuentra y mirándome. Es una ensoñación. Al momento, despierto rodeado de las sombra que voy dejando en el camino.

Después de observarla subo al caballo y cabalgamos buscando al siguiente coloso. Voy en una dirección por la que nunca había pasado antes. Una enorme llanura verde con pequeñas colinas que voy atravesando en el más absoluto silencio. No veo nada en este camino, ninguna ruina a la que subirme ni rastro de vida por ningún lugar.

De repente, la verde llanura queda atrás y todo se vuelve oscuro. Delante mío veo unos géiseres y me invade una gran sensación de tristeza.

El coloso está cerca, lo sé. Saco mi espada y me indica que debo seguir el camino de la oscuridad. Vamos Atreyu, que hemos venido a esto.

Estoy atravesando unos árboles y al fondo veo algo… ¿Es una roca? No, es el coloso que se levanta ante mí. No es demasiado grande, va a cuatro patas y me recuerda a una especie de tortuga con patas de cangrejo. Empieza a sonar la música. Empieza la batalla.

Lo primero que hace Basaran es lanzarme unos rayos por la boca. Me alcanza y compruebo que hace daño, mucho daño. Veo que por la parte trasera tiene una cola que toca casi el suelo. Voy directo y consigo subirme a la cola. Pero no consigo avanzar y caigo todas la veces que intento subirme por ella.

Sigo sin conocer sus puntos débiles y por la parte trasera no hay nada que hacer. Recuerdo los géiseres que he pasado y recuerdo la importancia de los elementos del entorno para derrotar a los anteriores colosos. Subo al caballo e intento sacar al coloso de la oscuridad en la que se encuentra. Lo consigo, me sigue a la luz y bajo del caballo para mirarlo bien.

Rápidamente me alcanza con los rayos y está a punto de matarme. Tiene un ataque poderoso Basaran. Tanto, que al siguiente ataque me mata sin poder hacer nada.

Primer asalto terminado, me ha matado pero ya sé que tengo que sacarlo del rincón de oscuridad en el que se encuentra. Además, tengo seguro que los géiseres son un punto importante para derrotar al coloso. Así que vamos a volver a intentarlo.

Saco al coloso rápidamente y veo que cuando se coloca encima del géiser su movimiento cambia: se levanta sobre dos patas traseras provocando un temblor de tierra al caer. El problema es que no he visto ningún punto débil mientras hace ese movimiento.

Lo intento otra vez. Estoy por delante suyo y descubro que repite el movimiento sin necesidad de estar encima del géiser. La voz me avisa de que apunte a las piernas sobre las que se apoya. Creo saber cómo tumbarlo: en el momento que se queda de pie le disparo flechas en sus patas traseras.

Lo intento un par de veces pero no veo que provoque ningún dolor ni movimiento diferente cuando le disparo a sus patas traseras. Normalmente suele haber una luz que indica un debilidad, pero en esta ocasión no veo nada y las flechas impactan sobre su coraza sin provocar ninguna reacción en el coloso.

El coloso cae encima mío y me quita la mitad de la vida. Además, si me alejo corriendo no tengo ninguna posibilidad de esquivar los rayos que me lanza. La voz no para de recordarme que apunte sobre sus piernas, pero no consigo provocar una situación ventajosa sobre el coloso y el tiempo pasa…

Vuelvo a intentarlo subido a Atreyu. Doy vueltas sobre el coloso para situarlo exactamente encima del géiser. Sus rayos no consiguen impactarme si estoy cabalgando encima de Atreyu. Ya es algo.

Doy vueltas sobre el coloso y me armo de paciencia. Siempre me pasa lo mismo, intento ir rápidamente por lo que parece el camino más rápido para derrotar al coloso y pierdo mucho tiempo con tácticas que no sirven para nada.

Está claro que el géiser provoca una reacción en el coloso y hace que se ponga de pie. Cuando esté de pie, tendrá que aparecer un punto débil que con la flecha consiga modificar su posición para que pueda subirme.

Pero nada, no hay manera. No consigo ver ningún punto débil y la voz no para de repetirme que apunte a sus piernas. Me da asco la voz y este coloso aparentemente invencible.

Sigo dando vueltas cerca de él para que el géiser le impacte completamente por debajo. ¡Y ahora sí! Veo la posición de debilidad y sus puntos débiles en la planta de sus patas.

No era la posición de subirse sobre sus patas traseras. Cuando el géiser le impacta correctamente por debajo se aguanta sobre dos de sus patas laterales mostrando dos puntos débiles en la planta de sus pies.

He intentado dispararle pero no he conseguido impactar en su punto débil. Creo que el mando me funciona mal porque la cámara no para de moverse y no me permite apuntar correctamente. No, no es el mando, soy yo pulsando un botón que no debo.

Me ha matado. Pero me da igual, ya he visto su posición de debilidad, después de un buen rato jugando por fin he conseguido avanzar algo.

Vuelvo al ataque. Pienso en que el control del juego es muy malo, cuesta horrores que el coloso se sitúe en el lugar exacto y no para de lanzarme rayos. Cuando lo tengo en la posición correcta, bajo del caballo rápidamente y esquivo sus rayos como puedo esperando a que salga el agua del géiser.

El géiser lo vuelve a situar en la posición de debilidad y con dos flechas que impactan en su planta tumbo al coloso. Por fin. Otro paso más para derrotarlo.

Me acerco rápido e intento saltar sobre su caparazón. Nada, no lo consigo.
Voy por su cola y tampoco puedo subir. No me lo puedo creer, no voy a poder subirle.
El coloso está recuperando su posición y me engancho a una de sus piernas. Pero no consigo moverme y me quedo colgando hasta quedarme sin fuerzas y volver a caer.

Vaya coñazo de juego. Después de un buen rato intentando situarlo debajo del géiser consigo ponerlo en posición de debilidad. Pero la cámara me hace una mala pasada y no consigo impactarle con mis flechas. No me lo puedo creer y empiezo a perder la paciencia.

Volvamos otra vez con la acción. Es un coñazo situar al coloso debajo del géiser. En ocasiones, parece que el géiser está impactando sobre el coloso pero no le provoca nada.

Lo vuelvo a tumbar y consigo subir por su parte inferior. Hay piel y puedo cogerme con facilidad. Si es que parezco tonto, el camino siempre está marcado de un modo u otro. Llego a su caparazón y salgo de una obertura a la siguiente. Estoy a punto de llegar arriba, pero doy un salto en el momento que el coloso recupera su posición y vuelvo a caer al suelo.

¿En serio? ¿Esto es una puta broma? No lo puedo creer. ¿No hubiese podido quedarme cogido a una de las muchas protuberancias que tiene en su caparazón? No, tenía que caerme otra vez al suelo. Volver a empezar con el puto rollo de conseguir que el coloso se sitúe encima del géiser. Otra vez encima del géiser.

Me desconcentro y pienso en abandonar el juego. Al igual que hice con el Quijote, que dejé de leerlo cuando llevaba la mitad del libro. Tampoco pasaría nada; como jugadores, lectores o espectadores estamos en nuestro total derecho de abandonar una obra que consideramos que no merece que le dediquemos más tiempo de nuestras vidas.

Y al igual que abandoné uno de los libros más importantes de la historia. Tampoco pasaría nada en abandonar uno de los vídeojuegos más importantes de la historia.

No. Por ahora, voy a seguir un poco más.

El coloso está encima del géiser. Pero no le está impactando correctamente y no le da la gana tumbarse para que pueda matarlo.

No sé si en un golpe de suerte o por estar bien colocado encima del géiser… consigo volver a tumbar al coloso y vuelvo corriendo a su parte inferior para subir por su piel.

Y sí, para colmo de mi desesperación, vuelvo a quedarme colgado sin poder seguir ningún camino hasta que quedo sin fuerzas y caigo al suelo. No me lo puedo creer. No tengo ni ganas de jugar y el coloso vuelve a matarme.

Ahora mismo, considero el juego un coñazo insoportable. Quizás con 14 años y tres meses de vacaciones sería el reto más bueno al que me hubiese enfrentado. Pero con 30 años y muy poco tiempo libre para disfrutar, la sensación que tengo es que estoy perdiendo el tiempo en un juego mal diseñado que no aporta nada a mis experiencias culturales.

Es la historia de mi vida: la falta de constancia. Esta misma semana he tenido noticia de dos excompañeros de estudios que están teniendo éxito en algunas de las obras que han realizado en los últimos años. No tenía nada que envidiarles cuando estudiábamos juntos, es más; había otros compañeros que tenían ideas mucho más interesantes que las suyas. Yo también.

Pero hay una cosa que ellos han tenido y que yo no: la constancia de seguir trabajando. En cambio yo, nunca he sido capaz de terminar ninguno de los muchos proyectos que tengo empezados. Empiezas las cosas con mucha fuerza y las abandonas al poco tiempo, cuánta razón tenía mi padre.

Tengo al coloso situado encima del géiser pero no consigo que se sitúe en su posición de debilidad. Estoy casi muerto y decido separarme para recuperar vida montando a mi caballo. La voz me dice ahora que la fuerza de la tierra puede ayudarme. Me dice lo que hace un buen rato que ya conozco y me entra la risa tonta. Pienso incluso en consultar una guía, pero… ¿para qué? ¿Qué va a decirme que no sepa ya?

Consigo que un géiser vuelva a situarlo en una posición de debilidad y cuando voy a lanzar las flechas el coloso recupera su posición. La desesperación. No lo puedo creer.

Por suerte, el coloso no se ha movido mucho y me quedo por su parte inferior para que no se mueva. De este modo, consigo que el siguiente géiser lo vuelva a poner en posición de debilidad e impacto fácilmente dos flechas que lo tumban.

Cae muy lejos de mí, no sé si voy a llegar a tiempo… Consigo trepar por su piel inferior, estoy otra vez colgado sobre el lugar al que he llegado antes y he caído. Aguanto sin hacer nada mientras el coloso recupera su posición y termino encima del coloso.

Por fin.

Voy directo a su cabeza sin parar de soltar el botón de cogerme a cualquier cosa que pueda. En su cabeza veo inmediatamente su punto débil. El coloso se mueve con mucha fuerza y yo no paro ni un segundo de soltarme. Por favor, que no me caiga ahora…

Le doy un golpe. Espero que no tenga que buscar otro punto débil para derrotarlo. Sería muy frustrante tener que volver a repetir la operación de subirme encima de él. Le doy unos cuantos golpes más y veo que su punto débil sigue sin desaparecer… debe ser el único.

Respiro aliviado. No me suelto por nada del mundo. El coloso no para de moverse. No me fijo en nada de él. No le tengo ninguna lástima. Lo desprecio con toda mi alma. Lo golpeo un par de veces más y lo mato. Muere. Ya todo me da igual.

Sin lugar a dudas, ha sido el coloso más complicado que he tenido que batir hasta el momento. O eso dice la sensación de frustración que tengo en estos momentos.

Un coloso menos. Doy un trago a la cerveza y empiezo a escribir estas líneas.

Shadow of the Colosus: Kuromori

Acabo de derrotar a mi octavo coloso. Mientras escribo estas líneas doy el primer trago a una cerveza, me sienta igual de bien como si hubiese estado todo el día en una dura jornada laboral. Kuromori ha sido duro.

Hoy es jueves 18 de agosto. Hace mucho que no mato un coloso; he estado de vacaciones.

Para cada uno las vacaciones significan una cosa, sí; descansar, relax, desconectar… eso para todos. Para mí las vacaciones son no hacer lo mismo que hago habitualmente. Y eso es precisamente lo que he hecho; no jugar a la Play, no trabajar, no ver series ni cine… Bueno, quizás soy demasiado optimista, digamos que todo lo anterior lo he hecho en menor medida. Sí, todo ello en menor medida… Sí, trabajar también, poco, muy poco.

La vuelta al trabajo no ha sido tan dura. La mayor parte del tiempo me gusta mi trabajo y mis compañeros. Importante, muy importante, digo de los compañeros…

Estamos en la última semana de olimpiadas, España está genial; pocas medallas pero muchas de oro que son las realmente importantes. Ni plata ni bronce: oro es lo que vale. Y que nadie se equivoque, que estar entre los 10 primeros de cualquier competición me parece un honor impresionante. Pero si hablamos de medallas, prefiero 1 de oro que 10 platas.

La Play 2 está encendida. Voy a por mi octavo coloso, la mitad del juego, y quiero jugarlo con calma. No hay prisa. Llevo mucho tiempo sin jugar y no pienso hacerlo con prisas. ¿Me acordaré de cómo se juega?

Las sombras me rodean y la voz me dice que el próximo coloso es un lagarto escondido en un bosque que trepa por las paredes. Me gusta.

Al salir del templo saco la espada y me indica que es en línea recta. Paso un desfiladero y llego a una pradera que me recuerda a Irlanda. La espada me indica que debo atravesar una cueva y eso mismo hago. Al pasar al otro lado llego a un precipicio donde parece terminar el camino.

Veo una senda a la derecha que lo bordea y bajo de mi caballo para seguirla. Empiezo a caminar y me doy cuenta que podría pasarla con mi caballo, me giro a buscarlo y ya estaba detrás mío esperándome. Quiero a mi caballo. Lo miro y me despierta un sentimiento de humanidad. Tranquilo Atreyu, no pensaba abandonarte.

La senda conduce a unas ruinas. Tengo la sensación de estar llegando al lugar en el que tengo que estar. Al lugar en el que derrotaré a mi octavo coloso.

El templo derruido en la verde pradera me recuerda un lugar místico. Uno de esos paraísos naturales que al pisarlos sientes una energía especial en el ambiente. Siento lástima de los que no sepáis de lo que estoy hablando.

Ahora sí, dejo a mi caballo y me adentro solo en el templo abandonado. Después de un poco de plataformeo Uncharted llego a una obertura. Suena la música, sé que he llegado.

Una especie de foso romano con pisos en los que hay enormes ventanales. En la parte inferior un lagarto grita molestado por mi presencia. A mi mente viene el foso del segundo episodio de Star Wars: El Ataque de los Clones. En el que Obi-Wan, Padme y Anakin luchan contra una bestia dentro de un foso.

El lagarto me busca rápidamente y la música empieza a sonar. ¿Será peligroso?
Mientras sube saco mi arco y le disparo dos flechas que no le hacen nada. Lo imaginaba…

El lagarto me encuentra, veo su cabeza mirándome y casi sin que me dé cuenta me dispara un rayo que me quita un tercio de vida. Ahora ya sé que es peligroso.

Por la parte trasera de los diferentes pasillos que rodean el foso hay unas escaleras para subir y bajar de nivel. Al bajar, veo delante mío el punto débil del coloso. Voy corriendo a golpearlo pero me espada se estrella contra la reja. No puedo.

Inmediatamente saco el arco y le disparo dos flechazos en el lugar que se encuentra el punto débil que acabo de ver. Pero no consigo hacerle ningún daño. Parece que todavía no he aprendido que solamente puedo derrotarlos con mi espada.

Después de intentarlo unas cuantas veces más del mismo modo el coloso vuelve al foso y la música descansa. Yo lo observo desde arriba pensando el modo de matarlo.

Doy un respingo cuando me alcanza otra vez uno de los rayos que me ha lanzado. Pensaba que no llegaría tan lejos con su arma. Vuelve a subir buscándome y cuando veo su cabeza aparecer por las ventanas bajo corriendo a la parte inferior para intentar golpearle en su punto débil. Nada, no hay manera de hacerle ningún daño.

Dejo que el coloso baje de nuevo al foso y compruebo si desde la arena encuentro el modo de hacerle daño. Intento subirle encima, pasar por debajo y lo que consigo es que me dé un golpe con su cola que me deja medio inconsciente. Estoy muy débil y el coloso me lanza otro rayo que termina por matarme.

He muerto. Creo que es la primera vez que muero en el juego. Si tenía alguna ilusión de conseguir pasarme el juego sin morir ninguna vez ya no lo conseguiré.
El coloso más pequeño al que me he enfrentado es el más rápido, tiene el arma más peligrosa y no tengo la menor idea de cómo matarlo.

Vuelvo a intentarlo una vez más. Recapitulo lo que sé seguro. Tengo que matarlo con mi espada y sus puntos débiles, ya sé que tiene dos; están en su parte inferior. Tengo que golpearlo de algún modo que no he probado hasta el momento.

Así que subo a la parte más alta de todas y lo vuelvo a llamar. El coloso se acerca y empiezo a golpearlo sin conseguir nada. Bajo al nivel inferior, veo su punto débil y me acerco para golpearlo: tampoco consigo nada.

Voy a la ventana siguiente y golpeo cualquier parte que pueda del coloso. Lo admito, empiezo a estar desesperado y casi paso por alto que al golpear la pata del coloso ha soltado un grito de queja. Le he golpeado a su pata y se ha quejado. No creo que sea casualidad.

Me escabullo del lugar en el que está y lo observo con calma. Sus piernas tienen una luz que me recuerda a uno de los primeros colosos que derroté. Es un punto débil y la clave para derrotarlo.

Saco mi arco y le disparo una flecha en una de las patas. El coloso protesta, aparta la pata y rápidamente le disparo otra flecha que hace que el coloso caiga de espaldas sobre el suelo. Ya está, lo he conseguido. Todavía tengo que matarlo pero tengo la sensación de que ya lo he derrotado.

Bajo lo más rápido que puedo pero al llegar al foso el coloso ya se está poniendo de pie. Vuelvo a subir y me quedo en el segundo nivel. Lo llamo por una de las oberturas y voy corriendo a la obertura del lado contrario para dispararle cómodamente dos flechas que lo hacen caer. Bajo y cuando llego al coloso intento subir saltando sobre él. No lo consigo. Finalmente, subo por la cola y cuando tengo el punto débil a mi alcance el coloso se levanta y no permite golpearle.

¡Qué rabia joder!

Pero tranquilo, la mecánica está clara:
– Subo al segundo nivel.
– Lo silbo desde una obertura sin parar de correr a la del otro lado.
– Cuento las ocho ventanas que hay entre ambas oberturas y preparo mi arco
– Antes de llegar al otro lado, salto directamente para bajar rápidamente al foso.
– Cargo mis flechas y le disparo en ambas piernas para hacerlo caer.

Esta vez sí que consigo alcanzarle y golpearle dos veces para dejar finiquitado su punto débil más inferior. ¡VAMOS! Suelto un grito de rabia. Ya lo tengo. Una vez más y es mío.

Repito una vez más la mecánica y descubro que todavía no he terminado con su primer punto débil. Lo termino y voy directo al punto débil superior. Le doy un golpe. Me queda uno, estoy cargando, voy a lanzarlo y creo que pulso el botón… pero el coloso ha empezado a moverse y no he podido terminar con él. ¡Mierda!

Una vez más repito la mecánica. En esta ocasión el coloso ha caído dejando la cola en mi dirección para que tenga una placentera subida. Con lo desquiciado que estaba hace veinte minutos y lo dócil que terminará muriendo: como una cucaracha panza arriba completamente indefensa.

Llego sin problemas a su punto débil. Cargo mi fuerza y lo golpeo. Muerto. Lo celebro con el puño y un Vamos. Serán las olimpiadas…

Las sombras me atraviesan y no les hago ningún caso. Sí, guardemos.

Guía (de sensaciones) de Gone Home

1

Llegas a casa, no hay nadie.

Entro en el vestíbulo de casa, encuentro una factura de una mudanza.¿Es la primera vez que visito mi casa? ¿Mi familia se ha mudado a esta casa o se está mudando a una nueva?

Hay una ruta a una casa forestal y una chaqueta del uniforme. Vale, mi madre trabaja en el servicio forestal.

Voy por el pasillo de la izquierda, con cierta tensión, esperando alguna aparición que me dé un susto, un respingo sobre la silla. Encuentro información sobre el anterior inquilino de la casa, un adinerado farmacéutico que rara vez salía de casa antes de su muerte. Genial, su espíritu todavía seguirá presente en la casa…

Entro en la oficina de mi padre, descubro que escribe sobre JFK y… ¿sobre viajes en el tiempo? Me descoloco, no entiendo nada, sólo sé que necesito una combinación para abrir un cajón.

Sigo a la habitación contigua, entro en la biblioteca, sigo con tensión. He estudiado biblioteconomía, sí, pero las bibliotecas vacías son el lugar ideal para la aparición de algún fantasma… Veo el libro de mi padre y revistas para adultos también. Además, el editor de mi padre no parece demasiado contento con su último trabajo.

2

Vuelvo al pasillo, entro en la habitación de la televisión, de la televisión encendida. La habitación está llena de vídeos sobre teorías de la conspiración. Pero, ¿por qué está la televisión encendida?  Alguien debe de haberse ido corriendo, ¿por qué? ¿Qué ha pasado?

Seguimos, he pasado la biblioteca y la sala de la televisión encendida, si tiene que aparecer algo… éste debe ser el momento, que ya llevo un rato y aquí no pasa nada. No pasa nada, pero… ¿es que ya ha pasado? ¿Qué tengo que descubrir? Éso es, lo tengo… ¿qué ha pasado? ¿Dónde está mi familia?

Entro en la sala de música y encuentro una camisa ensangrentada con una nota de una amiga de mi hermana que juega al Street Fighter. Lo del Street Fighter no sé si será importante, pero ya ves, cada uno se queda con lo que se queda. Una cosa queda clara, confirmo que mi padre escribe sobre la muerte de JFK. Pero, ¿y la camisa con sangre?

4

Sigo adelante, llego al sótano y está cerrado. Mejor.

Vuelvo al vestíbulo e intento entrar por la puerta derecha, cerrada. Subo por las escaleras y encuentro referencias a un fuego que mi madre ha controlado.

Llego a la habitación de mi hermana, vale, es la típica alternativa-marginada que escucha Kurt Cobain y tiene una amiga alternativa-marginada que también escucha Kurt Cobain. Lo admito, me aburre el rollo de mi hermana. Paso rápido y salgo de la habitación.

Entro en el cuarto de baño y descubro que mi hermana tiene una relación con su amiga. Mi hermana es lesbiana. Pues vale. Me alejo de las primeras preguntas que tenía, ya no estoy tensionado ni espero la aparición de nada extraño a la vuelta del pasillo, pero ahora mismo no sé muy bien qué tengo que encontrar. Bueno sí, ¿dónde está mi familia?

A partir de este momento mi juego cambia, ya no voy con pies de plomo, más bien lo contrario; paso rápido por las habitaciones para ir descubriendo detalles que me den pistas sobre el paradero de mi familia.

Entro en la habitación de mis padres, su relación no parece estar en su mejor momento. Es más, creo que mi madre tiene un rollo con un ranger con el que trabaja.

5

En la habitación de invitados mi hermana dice que en la casa hay fantasmas. No sé, no me lo creo mucho, ya no… me parece más un juego de mi hermana que otra cosa. Además, la camisa ensangrentada resulta que es una camisa manchada de pintura roja.

En la sala de costura encuentro una nota con un pasaje secreto en la biblioteca, vale, aquí hay algo interesante, vamos avanzando. Y no solo éso, en el mapa aparecen marcadas unas escaleras en el piso de arriba.

Antes de ir a ver el pasadizo intento subir al ático pero no puedo. Hay algo ahí arriba, está claro, pero supongo que el juego lo abrirá en el momento que lo tenga que abrir…

Voy al pasadizo de la habitación de mis padres y bajo hasta la biblioteca. Descubro más pasadizos secretos en la casa, vale, esto empieza a rodar. En la biblioteca (ya no da ningún miedo) hay un panel que en su interior encuentro información sobre la relación de mi hermana con su amiga. Su amiga la quiere, y yo me alegro pues.

En otro panel de la planta baja encuentro la mitad de la combinación de la caja fuerte de la oficina de mi padre.

Vuelvo arriba, hay otro panel, lo abro y encuentro  la otra mitad de la combinación de la caja fuerte y una ouija en la que nos dicen que han contactado con el anterior inquilino de la casa. ¿Tendrá algo que ver el fantasma con la desaparición de mi familia? Lo dudo, a estas alturas no le doy demasiada importancia al rollo sobrenatural.

Bajo nuevamente y abro la caja fuerte de la oficina de mi padre, está el testamento del anterior propietario y… y nada. Ya no sé qué hacer.

3

Sinceramente, no recuerdo bien cómo continué, supongo que le pregunté al Sr. Google cómo seguir y descubrí que tenía una taquilla muy bonita y grande que no vi en la habitación de mi hermana… Pero he perdido mucho tiempo dando vueltas por la casa y no recuerdo muy bien las preguntas que me planteaba el juego.

Consigo entrar en el sótano, en otro momento podría tener algo de tensión, pero llevo un rato jugando y dudo que el juego me dé algún susto a estas alturas. En el sótano encuentro poca cosa, básicamente que el juego sigue apartándome del rollo misterioso y sigue centrándose en la relación de mi hermana.

Volvemos arriba y entramos a una habitación llena de fanzines rollo punk. Vale, mi hermana será una marginada, pero al menos tiene buen gusto. Desbloqueamos la puerta del vestíbulo y seguimos avanzando por la parte inexplorada de la casa.

Encontramos poca información relevante, se confirma la relación extramatrimonial de mi madre con el ranger (Rick se llama) y que mis padres descubren la relación de mi hermana con su novia, aunque no terminan de creérsela.

En esta fase la información está muy bien narrada, empezamos con unos padres que sospechan algo hasta que descubren por completo la relación.

En el garaje descubro, por fin, dónde están mis padres. Se han ido de camping el fin de semana, vuelven a estar mejor… supongo que mi madre habrá dejado su rollo con el ranger.

En el invernadero veo que mi padre ha vuelto a escribir. El anterior libro no funcionó del todo bien y vuelve a estar motivado para la escritura. ¿De qué está escribiendo? Exacto, una historia de viajes en el tiempo para salvar la vida del presidente JFK. Atamos cabos y vamos cerrando historias.

Por fin volvemos arriba después de leer una nota que me dice que mi hermana y su amiga han pasado el último día juntas. En la habitación de invitados encuentro una nota con el número 19-63 y pienso rápidamente en la caja fuerte del sótano.

Bajo corriendo y… ¡bingo!. En la caja fuerte hay una carta del anterior propietario pidiendo perdón a su hermana y veneno para quitarse la vida. El anterior propietario se suicidó, pero a estas alturas no me interesa su muerte y no tengo el menor temor de encontrarme con su espíritu.

Antes de volver arriba entro por una puerta que se ha abierto al lado de las escaleras. Hay una habitación muy pequeña en la que han hecho ouija y… la llave del ático…

6

Sé que es el final, las grandes revelaciones siempre se dan en lo sitios elevados. Entramos en el ático y descubrimos que mi hermana ha huido con su novia. Juntas, a escuchar a Kurt Cobain por el mundo entero. Yo saco mi mochila y pienso que la protagonista (mi hermana) terminará en las protestas antiglobalización de Seattle… En fin, la cabra siempre tira al monte…

Por último, leemos la última carta que es la primera de la historia y se acabó, final.

No hay nada, absolutamente nada tétrico en el juego. Solo es la historia de amor de dos adolescentes.

El padre no es un pirado que piensa viajar en el tiempo o que espera descubrir la verdad conspiranoide detrás del asesinato de John F. Kennedy. Sólo un escritor que vuelve a escribir después de una mala racha.

Su madre, lo mismo, ha tenido una relación fuera del matrimonio pero todo parece volver a la normalidad.

La única historia que no me queda clara es la del anterior inquilino. No entiendo qué le pasó… ¿La muerte de su madre tuvo algo que ver? ¿La asesinó? ¿Eutanasia?

El juego está bien, disfrutable, una experiencia narrativa diferente, interesante. Cuando empiezas a jugar, supongo que por la ambientación y tu experiencia previa en los videojuegos, parece una cosa. Pero finalmente termina siendo una historia completamente distinta.

Un consejo para un mejor disfrute: bajen el hype, que no es ninguna experiencia vital.

P.S.: estoy seguro que hay muchas cosas que se me han escapado, historias que no he terminado de explorar. Pero como dije en el título, esto es una guía de sensaciones, o más bien; una guía de recuerdos de sensaciones.

Audiencias televisivas de candidatos políticos

Las encuestas están muy bien… pero realmente, ¿qué dicen las audiencias de los candidatos que más seducen a los telespectadores?

La calle pregunta
Audiencia media temporada 4 (13 primeros programas): 9.7%.
Entrevista Pedro Piqueras
Audiencia media octubre 2015: 17.2%.
El Hormiguero
Audiencia media noviembre 2015: 16.8%.
¡Qué tiempo tan feliz!
Audiencia media noviembre 2015: 12.9%.
Al rincón de pensar
Audiencia media temporada 2 (11 primeros programas): 9.8%.
En la tuya o en la mía
Audiencia media (13 primeros programas): 18.5%.
El objetivo
Audiencia media temporada 5 (12 primeros programas): 8.8%.

Pablo Iglesias, o “Mr. Share”, es el candidato preferido por los telespectadores superado solamente por el presidente Mariano Rajoy.

Asimismo, es obvio que los políticos suben la audiencia de los programas a los que acuden. Incluso en aquellos programas que no son específicamente de política.

Pese al desplome de Podemos que indican las encuestas, Pablo Iglesias sigue siendo el candidato que más interés despierta. En contra, el despegue de Ciudadanos no viene acompañado por un mayor interés en las apariciones televisivas de Albert Rivera.

El próximo 20D comprobaremos si las encuestas electorales aciertan más que las audiencias televisivas.

Consumo audiovisual entre jóvenes urbanos

Consumo audiovisual entre jóvenes urbanos con estudios universitarios de la generación Y. Predisposición al pago de contenidos en Internet.

Este artículo presenta los resultados de un estudio que analiza el comportamiento, los gustos y las prioridades de consumo audiovisual entre jóvenes nacidos en la década de los 80, con estudios universitarios y que viven en una ciudad española de más de 300.000 habitantes. Además estudia la predisposición al pago de contenidos audiovisuales proponiendo un modelo de negocio basado en una tasa adicional al precio de conexión a Internet para el pago de estos contenidos. El objetivo que se persigue es conocer las preferencias de consumo y la predisposición al pago de un target de la población que los próximos años será clave para la monetización del audiovisual en Internet.

INTRODUCCIÓN Y ESTADO DE LA CUESTIÓN

Con la llegada de Internet “la cadena de valor tradicional ha saltado por los aires” (Álvarez Monzoncillo, 2011: 66). En el pasado, el camino básico de las piezas audiovisuales no se modificaba, los cambios producidos afianzaban el modelo y reforzaban los ingresos de la industria. La llegada de Internet lo cambia todo; “el cambio provocado por el entorno informativo en red es profundo; es estructural y afecta a los mismos cimientos del modo en que los mercados y las democracias liberales han evolucionado conjuntamente durante casi dos siglos” (Benkler, 2006: 1).

La llegada de Internet hace posible al espectador la utopía del anyone, anywhere y anytime (Álvarez Monzoncillo, 2011). Mientras las empresas buscan contentar a este usuario escurridizo, los usuarios exigen a las empresas mayor apertura y participación. “Nos hallamos en un momento crítico de transición, durante el cual las viejas reglas están abiertas a los cambios y las empresas puede verse obligadas a renegociar su relación con los consumidores” (Jenkins, 2006: 242).

La canibalización de ingresos en el sector audiovisual es preocupante, la industria se afana en monetizar Internet en una cultura 2.0 en la que predomina el intercambio gratuito y la compartición (Lessard, 2006). El consumo de audiovisual se ha incrementado espectacularmente en la última década, pero la red sigue sin convertirse en un modelo de negocio estable. “Nadie sabe exactamente qué es lo que va a pasar; lo único seguro es que el modelo de financiación y amortización de los contenidos, la distribución y la difusión ha estallado” (Álvarez Monzoncillo y Menor Sendra, 2010: 4).

El sueño de la biblioteca de Alejandría se hace realidad en la red, una generación ha crecido teniendo la posibilidad de acceder a toda la información con la facilidad de un clic. “El acceso es el mantra de la generación YouTube” (Lessig, 2008: 46).

Los usuarios se han convertido en prosumers, consumen y crean nuevo contenido remezclando lo que otros han hecho (Jenkins, 2006). La participación aumenta, la comunicación es horizontal, los paquetes de datos que circulan por la red tienen el mismo valor. La ética hacker y la compartición son elementos claves de la filosofía en la Red (Himanen, 2001) (Mao, 2009).

Para las empresas que han entendido y se han abierto a la red, la wikinomía –apertura, compartir e interactuar entre iguales y con dimensión global- (Tapscott y Williams, 2007) está potenciando un comercio más activo en el que las empresas ganan en eficiencia sin necesidad de depender únicamente del capital humano disponible. Parece acertado pensar que esta economía híbrida “dominará la arquitectura del comercio en la red y cambiará radicalmente el modo de funcionar de las economías de compartición” (Lessig, 2008: 201).

EL DINERO SIGUE SIN LLEGAR

Pero estas economías no resuelven el problema de monetizar el audiovisual en Internet. El free economics de Andersson “convierte industrias de miles de millones de dólares en industrias de millones de dólares” (Andersson, 2008: 99) y el «achatamiento» de la curva del long tail no lo hace especialmente trascendental para las compañías (Álvarez Monzoncillo, 2011). “La utopía cibernética del gratis total, financiada por la publicidad y con una fuerte producción de contenidos generados por los usuarios (UGC) no se sostiene ni económica, ni social, ni racionalmente” (Álvarez Monzoncillo y Menor Sendra, 2010: 5).

Si hablamos de los grandes triunfadores de Internet, la rentabilidad que sacan de sus usuarios es muy baja en relación a los clásicos grupos de comunicación. Facebook España, con 17 millones de usuarios, declaró 1’7 millones de euros (Fuente: ElPaís 23-11-12) en comparación con los 50 que facturó Mediaset en el mismo periodo (Fuente: Mediaset 28-2-12). A grandes rasgos, diez céntimos anuales por usuario es la rentabilidad de Facebook.

Uno de los principales afectados con la irrupción de Internet fue la música. La descarga por Internet afectó el modelo tradicional de la industria musical. A día de hoy los sellos discográficos no tienen los beneficios de hace veinte años, pero la descarga de música por Internet provoca que los grupos ganen popularidad y vendan entradas de sus conciertos (Andersson, 2008).

Con la llegada de la banda ancha la facilidad de descargar archivos grandes facilitó la descarga y visionado de películas a través de la red. La industria audiovisual padece los efectos que ya sufrieron periódicos y compañías musicales (Carr, 2009). La música tiene la posibilidad de monetizar el proceso, pero para el campo audiovisual es muy difícil sino imposible monetizar el proceso.

“La lógica del acceso y consumo gratuito de contenidos seguirá siendo una fuerte tendencia en Internet, conjuntamente al surgimiento de nuevos modelos de pago por contenidos” (Calvi y Santini, 2011: 122). Aunque estas nuevas plataformas de pago “no podrán competir con las redes y portales que reproducen la lógica constitutiva de Internet” (Calvi y Santini, 2011: 123).

Lo importante es asegurar unas justas compensaciones a los creadores sin por ello tener que romper Internet (Lessig, 2004). Pero a día de hoy seguimos sin saber cómo monetizar el mercado audiovisual en la red. La cadena de valor tradicional está rota y a excepción de algunos ejemplos; Internet sigue sin poder financiar contenidos que requieran fuerte inversión.

“Sin el mercado de la televisión de pago, sin las entradas de cine y sin los ingresos del vídeo, el sector audiovisual actual no se sostiene” (Álvarez Monzoncillo, 2011: 164). Internet canibaliza estos mercados quitando ingresos a los que a posteriori son sus contenidos. El contenido de todo medio siempre es otro medio (McLuhan, 1964).

La revolución digital para el sector audiovisual consiste en cambiar euros analógicos por céntimos digitales (Álvarez Monzoncillo, 2011). “Sin embargo, parece que no se puede hacer mucho para pararlo: la televisión es un negocio de escasez (sólo hay muchos canales), pero Internet no lo es. No puedes cobrar precios de escasez en un mercado abundante” (Andersson, 2008: 95).

FACTORES PARA EL OPTIMISMO

Pese a todo, hay factores que indican que el futuro del audiovisual en Internet no es tan negro. La inversión en publicidad seguirá creciendo en la red, superando a la prensa escrita y colocándose por detrás de la inversión en televisión (Zenith Optimedia, 2013). Además, el consumo de audiovisual en Internet es una de las actividades más realizadas (Navegantes en la red, 2013), colocando al audiovisual con un consumo masivo en el centro de la red.

Pese a que el pago por contenidos audiovisuales en Internet sigue siendo muy bajo, en torno al 3% (Fundación Telefónica, 2013), el porcentaje de usuarios que pagan sigue aumentando pese a la actual coyuntura económica. En estos pagos el teléfono móvil tendrá un papel destacado, la clave residirá en conseguir que el pago mediante el móvil sea más sencillo que el pago con tarjeta (Fundación Telefónica, 2013).

Y por último la esperada irrupción definitiva de la Smart TV. Posiblemente la mayor esperanza para que muchos usuarios empiecen a pagar por contenidos, con la facilidad y comodidad que tiene acceder al audiovisual desde la principal pantalla del hogar.

¿EXISTEN GARANTÍAS DE QUE LOS CAMBIOS AGRADEN A ESTE NUEVO USUARIO?

Los usuarios actuales de Internet tienen libertad total en cuanto al consumo de audiovisual. “El espectador elige lo que ve, cómo y dónde lo desea. Internet posibilita la interactividad, y la televisión se convierte en contenido de Internet” (Rodríguez Fuentes, 2010: 15). Los prescriptores del pasado también están cuestionados. Internet es el lugar donde encontrar la opinión de tus afinidades globales (Castells, 2004).

Estos usuarios han abandonado la televisión, o al menos, han abandonado la manera clásica de consumo televisivo. “La idea de ajustar nuestros horarios a los del distribuidor parecerá cada vez más ridícula. La idea de tener que esperar hasta el prime time para ver televisión de primera calidad parecerá simplemente fascista” (Lessig, 2008: 44). Así las cosas, una de las pocas motivaciones que puede tener el usuario para ver un programa en el horario programado es comentarlo vía Twitter.

Esto no significa que la televisión vaya a desaparecer, es poco habitual que un nuevo modelo de comunicación o de expresión suplante completamente a los antiguos (Levy, 1997), pero la televisión tendrá que adaptarse. La era del tag no significará programas de mejor calidad, simplemente consumo de manera distinta; consumo por recomendación y afinidad.

“La convergencia mediática es más que un mero cambio tecnológico. La convergencia altera la relación entre las tecnologías existentes, las industrias, los mercados, los géneros y el público. La convergencia altera la lógica con la que operan las industrias mediáticas y con la que procesan la información y el entretenimiento los consumidores de los medios” (Jenkins, 2006: 26).

Existe la brecha digital entre los que tienen acceso y los que no, pero Internet amplifica la más vieja brecha social de la historia, que es el nivel de educación (Castells, 2008). En Internet la diferencia está en el nivel de alfabetización y la capacidad del usuario de encontrar la información deseada sabiendo filtrar la cacofonía que encontrará por el camino. En la sociedad de Internet, lo complicado no es saber navegar, sino saber dónde ir, dónde buscar lo que se quiere encontrar y qué hacer con lo que se encuentra (Castells, 2008).

La generación que ha crecido alfabetizándose a la par que el crecimiento de la red ha tenido la oportunidad de disfrutar de la autonomía que le ha proporcionado Internet. La interactividad proporciona poder, la red apertura, la virtualidad ayuda al escapismo, y el P2P aporta autenticidad y supone un desafío a las normas establecidas (López Villanueva, 2009).

Estos usuarios llevan consigo nuevas formas de consumo. La industria se ve obligada a cambiar su modelo de negocio en la búsqueda de estos consumidores exigentes y escurridizos. Pero los cambios que se realizan pueden no servir de nada si esta generación de usuarios no está interesada en contribuir con la industria.

En este artículo presentamos los resultados de una investigación centrada en conocer mejor los gustos y maneras de consumir de estos usuarios. La investigación pone especial énfasis en conocer la predisposición al pago de contenidos audiovisuales de estos usuarios.

MATERIAL Y MÉTODOS

La hipótesis que manejamos es que si se modifica el modelo de negocio actual la actitud ante el pago por parte de los usuarios será distinta, inclinándose hacia ciertas formas de pago.

Para realizar este estudio hemos confeccionado una encuesta en la que además de conocer los gustos de consumo audiovisual, preguntaremos por los motivos de pago y plantearemos un hipotético escenario en que el pago de contenidos audiovisuales se realice mediante una tasa adicional a la conexión de Internet.

El objeto de estudio son los usuarios de Internet, nacidos en la década de los 80, con estudios universitarios finalizados y que vivan habitualmente en una ciudad de más de 300000 habitantes. Todas las respuestas de aquellos encuestados que no cumplen las tres características no han sido tomadas en cuenta.

La investigación pretende conocer a una parte de la población que pueda tener actualmente, o en un futuro cercano, una buena capacidad económica y facilidad de acceso a productos de alta calidad. El estudio se centra en la generación que ha crecido a la par que Internet se expandía hasta convertirse en un indispensable en la sociedad actual, siendo una de las generaciones que más utiliza la red en su día a día y mejor alfabetización tiene de ella.

Pretendemos conocer a esta parte de la población porque, por una parte son uno de los targets más interesantes para la industria audiovisual por su capacidad económica y presumible interés cultural. Pero a la vez son los que mayor facilidad tienen de encontrar esos mismos productos de manera gratuita en Internet. Por este motivo es indispensable conocer la predisposición al pago que tiene esta generación.

Para conocerla hemos confeccionado un cuestionario que pregunta acerca de los gustos de consumo, la cantidad, el canal, el gasto en audiovisual y la predisposición al pago en Internet. El objetivo que se persigue es conocer mejor a un target de la población que los próximos años será clave para la monetización del audiovisual en Internet.

La metodología utilizada fue pasar una encuesta con el fin de conocer la opinión del perfil seleccionado. La encuesta fue pasada por correo electrónico y mensaje privado de Facebook a contactos que podían encajar en el perfil buscado. Asimismo se pidió a estos contactos que pasaran la encuesta a amigos y conocidos con un perfil similar al suyo. También se colgó en muros de Facebook y se crearon eventos en la misma web para que la gente se animase a contestarla, aunque de este modo las contestaciones recogidas fueron muchas menos que en comparación a la gente que contestó habiendo recibido un mensaje privado.

Se utilizó esta metodología por considerar oportuno realizar la encuesta a través de los canales de comunicación actuales de mayor uso entre el target seleccionado. La encuesta tuvo la posibilidad de ser contestada durante un mes (abril del 2013). Fue respondida por un total de 198 personas, de las que solamente 87 cumplían las tres características buscadas. Las demás respuestas fueron desechadas.

ANÁLISIS Y RESULTADOS

En esta primera parte se presentan los resultados obtenidos en relación a los gustos y canales de consumo audiovisual de los encuestados. Se preguntaba que eligiesen sus preferencias y canales de consumo.

En la pregunta de preferencias en el consumo audiovisual las series internacionales (91%) son la opción más demandada seguida de las películas y documentales que no están en cartelera (74%). Tanto las películas y documentales en cartelera como los programas de televisión son vistos por el 56% de los encuestados. Por último, las series nacionales son vistas por el 31%, solamente 1 de cada 3 encuestados ve series nacionales. Prácticamente la totalidad de los encuestados (98%) eligieron series internacionales o películas y documentales que no están en cartelera.

En cuanto a los canales por los que los encuestados consumen audiovisual la primera opción para el 97% es Internet. El segundo canal más utilizado es la televisión generalista (62%). A continuación, la mitad de encuestados eligió el cine como el tercer canal por el que más consume audiovisual. El 37% utiliza un reproductor para ver audiovisual y el 23% la televisión de pago.

En el segundo apartado se preguntan cuestiones relacionadas con el pago de contenidos audiovisuales, tanto en la red como fuera de ella. También se pedía que valorasen los principales motivos de consumir audiovisual a través de Internet y las razones por las que pagan o no por estos contenidos.

En la pregunta del dinero que gastan mensualmente en el total de audiovisual que consumen (exceptuando el deporte). El 31% de los encuestados no gasta nada en audiovisual. Y un porcentaje parecido, el 33%, menos de 10 euros. El 29% gasta de 10 a 30 euros y solamente el 7% más de 30 euros. Lo que significa que el 64%, casi dos de cada tres, o no gastan nada o menos de 10 euros mensuales en audiovisual.

A continuación la pregunta se refería al gasto en audiovisual realizado solamente a través de Internet. De los encuestados el 76% no gasta nada y el 13% menos de 6 euros mensuales. El 5% de 6 a 15 euros mensuales y finalmente el 6% más de 15 euros. El 89%, nueve de cada diez encuestados, no gastan nada o menos de 6 euros mensuales en el audiovisual que consume por Internet.

Opciones más valoradas de consumir audiovisual a través de Internet.
Opciones más valoradas de consumir audiovisual a través de Internet.

Después se ofrecía a los encuestados una serie de alternativas para que eligiesen las dos que más valoraban de consumir audiovisual a través de Internet. De ellas la opción más valorada (56%) es el amplio catálogo al que se tiene acceso. La segunda opción más valorada con el 40% es decidir cuándo verlo. El 35% de los encuestados eligen decidir qué ver (relacionada con el catálogo disponible) y el 33%, uno de cada tres, el precio (relacionada con la facilidad de acceso a contenidos gratuitos). Por último el 19% lo que más valora es su facilidad de acceso y el 15% verlo en cualquier lugar.

El 81% de los encuestados eligieron el amplio catálogo al que tienen acceso o decidir cuándo verlo. El mismo porcentaje de encuestados que han elegido una de las dos respuestas relacionadas con el catálogo (qué ver o el amplio catálogo al que tienen acceso). Si sumamos las dos respuestas relacionadas con el catálogo y los usuarios que han elegido la opción de cuándo verlo; el porcentaje de encuestados que han elegido alguna de estas tres opciones es el 93%.

A continuación se preguntaba a los encuestados que contestasen de manera libre los principales motivos por los que están dispuestos a pagar por contenidos audiovisuales en Internet y los motivos por los que no lo hacen. Algunos encuestados señalaron más de un motivo.

El principal motivo por el que los usuarios pagan, o puedan hacerlo, es la calidad del producto. El 36% de los encuestados señalan este motivo como el principal para pagar por un producto audiovisual en Internet.

Motivos por los que pagan por productos audiovisuales en Internet.
Motivos por los que pagan por productos audiovisuales en Internet.

El segundo motivo para un 20% de los encuestados es que no pueda encontrar lo que busca en ningún otro lugar de la red. Otros motivos indicados son que al usuario le guste el producto que va a comprar (11%), que exista facilidad de acceso y pago por el producto (11%) o tener el archivo de manera perenne en el ordenador (8%). Por último el 12% indica que nunca paga por audiovisual en Internet.

En cuanto a los motivos por los que no pagan por audiovisual en Internet, el principal para el 44%, casi la mitad de los encuestados, es poder encontrar el mismo producto de manera gratuita en la red. El segundo motivo (16%) es el hecho de que el producto sea muy caro y la tercera razón (14%) la baja calidad.

Motivos por los que NO pagan por productos audiovisuales en Internet.
Motivos por los que NO pagan por productos audiovisuales en Internet.

La principal razón para el 8% es no tener mucho dinero para poder dedicar al consumo de audiovisual. Otros motivos indicados son que algunos productos ya han sido largamente amortizados y se sigue pidiendo un precio excesivo por ellos, la escasa oferta de las páginas de pago y el hecho de que Internet debería ser más barato y así pagar un plus por los contenidos audiovisuales. Cada una de estos motivos han sido señalados para el 5% de los encuestados.

Para finalizar, el último bloque de preguntas se centraba en la predisposición al pago de los encuestados en el caso que se cambiase el modelo de negocio audiovisual en Internet. Para ello las preguntas planteaban hipotéticos escenarios de pago así como diferentes modalidades de facturación.

La primera de estas preguntas era si estarían dispuestos a cargar el pago de los productos audiovisuales en su factura de Internet. El 56% de los encuestados contestó que sí estaría dispuesto mientras que el 44% dijo que no.

A los que contestaron que no se le preguntó que explicasen los motivos de manera libre. Los principales, 20% cada uno de ellos, son que no se fían de su compañía de Internet y que no se lo pueden permitir. Otro de los motivos (12%) es que el precio de Internet en España es demasiado caro y que deberían ser las operadoras las que dieran una parte de sus beneficios para financiar las industrias culturales.

A continuación se preguntaba si estaría dispuesto a pagar más por su conexión a Internet si de este modo mantuviese intacto todo el catálogo audiovisual al que actualmente tiene acceso en la red. El 67% de los encuestados contestó que sí estaría dispuesto a pagar más por su conexión mientras que el 33% contestó que no.

Al 33% que contestó no se le planteó si estaría dispuesto a pagar más por su conexión a Internet si de este modo pudiese conseguir que no se cerrasen webs de descargas o enlaces (tipo seriesyonkis, piratebay), descargas torrents o el intercambio de archivos P2P y que el acceso a la mayor parte del catálogo audiovisual en Internet fuese totalmente de pago.

Bajo este supuesto, del 33% de los encuestados que no estaban dispuestos a pagar más por su conexión para mantener el catálogo actual, el 36% sí estaría dispuesto a pagar más si de este modo no se cerrasen las webs o el intercambio de archivos indicados. El 64% restante seguiría sin estar dispuesto a pagar más.

Los principales motivos por los que no pagarían son que no se lo pueden permitir o que actualmente Internet ya es demasiado caro (18% cada uno). Aunque la principal razón por la que no pagarían (23%) es por el convencimiento de que siempre existiría algún modo de acceso gratuito a los contenidos a través de la red.

Motivos por los que no pagaría más por su conexión a Internet aunque cerrasen webs de descarga directa, torrents o P2P.
Motivos por los que no pagaría más por su conexión a Internet aunque cerrasen webs de descarga directa, torrents o P2P.

Para finalizar, planteamos a los encuestados una situación hipotética en la que pudieran contratar una tarifa que le aumentase el 20% de su factura de Internet y de este modo poder contratar diferentes paquetes audiovisuales. Los paquetes que se plantearon fueron los siguientes: todas las series de estreno, series de más de un año, películas y documentales de estreno, y películas y documentales de más de cuatro años.

Por ejemplo, actualmente paga 50 euros por su conexión a Internet, pagando un 20% más (10 euros), podría tener acceso a todas las películas y documentales que están en cartelera.

Bajo este supuesto hipotético, el 65% de los encuestados contrataría películas y documentales de estreno. El 50% capítulos de series de estreno. El 35% películas y documentales de más de 4 años y el 26% capítulos de series de más de un año. El 18% de los encuestados no contrataría nada.

De los encuestados que no contratarían nada las principales razones indicadas han sido no estar dispuesto a pagar más y tener la certeza de que podría conseguir el producto gratuitamente (25% cada una). Otros motivos señalados han sido preferir gastar el dinero en otras cosas (17%) o no poder permitírselo (8%).

Opciones de paquetes contratadas.
Opciones de paquetes contratadas.

En cuanto a las opciones más elegidas; para el 24% de los encuestados sería contratar películas, documentales y series de estreno. La segunda opción más elegida (13%) sería contratar los cuatro paquetes (todas las películas, documentales y series, tanto nuevas como antiguas). El mismo porcentaje que contrataría solamente películas y documentales de estreno.

DISCUSIÓN

La preferencia por las series internacionales (uno de los productos de mayor calidad que se está haciendo a nivel global) en comparación a la producción amateur; indica que ésta última se considera como un complemento al consumo de audiovisual. La idea de que en Internet “la cultura amateur, la cultura construida desde abajo, la cultura que vive al margen de transacciones comerciales” (Lessig, 2006: 195) sustituya la producción audiovisual industrial no parece que tenga visos de convertirse en realidad.

Un dato más preocupante arroja la cantidad de encuestados que consume series españolas. El producto nacional siempre ha sido el preferido por los telespectadores españoles ocupando el  prime time televisivo en contraposición al estadounidense. “La búsqueda desesperada de audiencias mediante la frivolización y la banalización, la avaricia por captar publicidad hasta el hartazgo y la falta de racionalización a la hora de programar están matando al actual modelo de televisión” (Calvo-Gutiérrez, 2011: 9). Si a esto le sumamos la manera de consumir audiovisual del perfil seleccionado, con la misma facilidad de acceso a la producción internacional que a la nacional, hace que la mayoría de los encuestados se decante por la primera y que la ficción nacional interese menos.

Otro dato interesante es la visión que los usuarios tienen de la televisión de pago. Los encuestados que contestaron que utilizan la televisión de pago para consumir audiovisual (23%), cuando se les pidió que ordenasen sus canales de consumo preferidos, consideraron la televisión de pago como la cuarta opción. Situándola por detrás de Internet, la televisión generalista y el reproductor. Si los encuestados que tienen acceso a contenidos audiovisuales de mayor calidad no consideran la televisión de pago como una de sus primeras opciones, el futuro para este canal debería ser preocupante si la situación actual se mantiene.

INTERNET CENTRO DEL CONSUMO AUDIOVISUAL

La opción más valorada por los usuarios que consumen audiovisual en Internet es el catálogo al que tienen acceso. El contenido es el rey. Mientras la oferta de pago no tenga un amplio catálogo es poco probable que su consumo aumente. Internet es con mucha diferencia el canal de consumo audiovisual que más utilizan los encuestados. Encontrar modelos de negocio en Internet se presenta indispensable para poder seguir financiando productos audiovisuales.

El porcentaje de encuestados que pagan por el audiovisual en Internet, es mucho más alto que el porcentaje de usuarios de Internet que pagan por contenidos audiovisuales ofrecido por la Fundación Telefónica: un 3% en la modalidad de streaming y un 3% en la de descarga.

En cuanto al precio, relacionado directamente con el hecho de que una gran parte del consumo audiovisual en Internet sea gratuito, no es uno de los apartados más valorados por los usuarios. Además, solamente el 12%[1] de los encuestados pagarían más por su conexión a Internet si de este modo se mantuvieran las opciones de piratear contenidos audiovisuales.

De todos modos, aunque la gratuidad no es lo más se valora de consumir audiovisual en la red, sí que es el principal motivo por el que los usuarios no pagan por este consumo. Esto no significa que no quieran hacerlo, pero que ante la opción de pagar o no hacerlo, eligen no pagar.

Los que bajo ningún concepto están interesados en pagar por el audiovisual que consumen son muy pocos, aproximadamente un 5%[2] de los encuestados. Lo que indica que hay multitud de usuarios con buena predisposición al pago de audiovisual por Internet que actualmente no lo hacen o pagan muy poco.

En la disposición a cargar en sus facturas el pago de productos y pagar más por su conexión para mantener el catálogo disponible; los encuestados que más consumen y más gastan en audiovisual son también los más dispuestos a aceptar este modelo de negocio.

Además, los que aceptarían estos modelos de negocio son los que más productos audiovisuales contratarían. En cambio, aquellos que actualmente no gastan nada son los menos interesados en estos modelos de negocio.

En la última pregunta, cuando hemos planteado a los usuarios la situación hipotética de pagar más en su conexión a Internet para poder contratar diferentes paquetes audiovisuales. Poniendo como ejemplo que cada paquete costase diez euros, el posible gasto medio mensual del 100% de los encuestados sería 17’60 euros de gasto audiovisual al mes por Internet.

Si exceptuamos al 18% de los encuestados no interesados en contratar nada, el gasto medio del 83% de los encuestados que al menos contratarían un paquete sería de 21’44 euros mensuales. Estos datos indican que la predisposición al pago audiovisual a través de Internet bajo el modelo de negocio planteado es muy alto. Los mismos encuestados que no gastan nada o muy poco en audiovisual por Internet, cuando se les plantea una situación con facilidad de acceso a un enorme catálogo y a precio reducido, están dispuestos a gastar una cantidad de dinero mensual considerable.

Por último, los que únicamente estarían interesados en contratar productos long tail (series de más de un año o películas de más de cuatro años) son el 9% de los encuestados, en comparación al 39% que solamente estarían interesado en contratar productos de estreno.

Ofrecer contenidos de estreno a un precio reducido en Internet, aun a riesgo de canibalizar otras ventanas, parece ser necesario para monetizar eficientemente el audiovisual que se consume en la red.

En definitiva, los usuarios interesados en disponer de un amplio catálogo y que actualmente ya gastan en audiovisual, están predispuestos a pagar por los contenidos audiovisuales que consumen por Internet. En contra, aquellos que consumen poco y no gastan nada no están interesados en pagar.

CONCLUSIÓN

La clave fundamental por la que a día de hoy no se monetiza el audiovisual en Internet es la facilidad de encontrar el mismo producto de manera gratuita. El catálogo es el rey y el usuario está dispuesto a pagar por él. Ahora bien, mientras lo pueda encontrar gratis, seguirá consumiéndolo sin pagar.

Es cuestión de tiempo que el gran consumo de audiovisual que existe actualmente a través de Internet sea monetizado. A diferencia de la mayoría de industrias, la audiovisual no tiene que preocuparse por motivar el consumo y pago de su producto, el consumo ya lo tiene, solamente debe encontrar un manera de monetizarlo.

En el modelo de negocio planteado la predisposición al pago es alta. Ahora bien, para que este modelo de negocio funcionase, es indispensable que la conexión a Internet sea insignificante y que la mayor parte del dinero sea destinado al pago del contenido consumido. Si es así, se podría exigir al usuario un mayor pago del que actualmente parece estar dispuesto a realizar por el consumo de audiovisual en Internet.

El contenido es el rey. Internet es el contenido, no la conexión. La conexión sin contenido no sirve a nadie. Los usuarios deben seguir pagando por la conexión, pero la mayor parte de ese pago debe ir destinado a financiar contenidos. Eliminar la tarifa plana y que pague quien más consume sería lo más lógico para implementar este modelo de negocio.

[1] Porcentaje extraído del total de encuestados que contestaron estar dispuestos a pagar más por su conexión a Internet para mantener el catálogo audiovisual existente y evitar que cerrasen webs de descarga (seriesyonkis), torrent o intercambio P2P.

[2] Porcentaje de encuestados que habiendo contestado no estar dispuestos a pagar más bajo ninguna circunstancia, al preguntarles por los motivos indicaron que no les interesaba.

REFERENCIAS

– AIMC (2010), Internet, en medio de los medios, Madrid: Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC).

– AIMC (2013), Resumen General EGM, Madrid: Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC).

– AIMC (2013), Navegantes en la red: marzo 2013, Madrid: Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación (AIMC).

– ÁLVAREZ MONZONCILLO, J.M. (2011): La televisión etiquetada: nuevas audiencias, nuevos negocios. Madrid: Ariel.

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JUNIO 2013

Frank Sobotka

– Mi padre trabajaba allí.
– ¿En Acero Beth?
– Sí, en esos astilleros.
– Un tío mío era supervisor allí. Pero le despidieron en el ’78.
– A mi padre lo despidieron en el ’73.

Frank Sobotka

QUIÉN ES FRANK SOBOTKA

El primer capítulo de la segunda temporada de The Wire es una lección de cómo presentar un personaje. La primera vez que aparece Frank Sobotka (Chris Bauer) nos dicen exactamente quién es y qué desea. Es más, la primera frase del personaje es la siguiente:

– Si se draga el canal todos podremos trabajar. Tu gente y la mía.

Este es el objetivo de Sobotka; dragar el canal para que todos puedan trabajar. En esta primera aparición nos informan de que Sobotka es uno de los controladores del sindicato, más adelante sabremos que es el tesorero. Y que dentro del sindicato tiene oposición, ya que algunos de sus compañeros no creen que pueda conseguir el drenaje y optan por una opción más sencilla: rehabilitar el muelle de granos.

Después de la discusión Sobotka sale de la oficina y mira con una sonrisa el trabajo en el puerto. Y es que no hay nada que haga más feliz al sindicalista que comprobar que la mayoría de sus compañeros están trabajando.

Acto seguido nos presentan dos personajes más; Nick (Pablo Schreiber), su sobrino, al que Sobotka le dice que avise al Griego para que sepa que mañana recibirá un contenedor. Y Ziggy (James Ransone), un trabajador despistado que resulta ser el hijo de Frank.

En esta primera escena hemos visto el mundo ordinario de Sobotka. Nos han presentado a dos de sus familiares y nos han informado que de todos los contenedores del puerto hay uno especial para el Griego.

En la siguiente escena nos muestran la cristalera que Frank ha regalado a la Iglesia. Sobotka le pide al Padre que le presente a la senadora y le comenta que las cosas en el puerto están mal. El Padre le dice que ya lo sabe y nos informa de que Frank ha estado haciendo generosas donaciones. La conversación termina con el Padre preguntándole a Sobotka:

– ¿Cuánto tiempo hace que no te confiesas?

A lo que Sobotka contesta con una risa cerrada y se marcha. El Padre recela de que algo extraño sucede en el puerto, ¿cómo es posible que el sindicato realice importantes donaciones cuando no está en su mejor situación?


Después de una noche en el bar, quien no haya estado nunca en un bar así y solo conozca discotecas y festivales… pobre de ti; Nick y Ziggy se reúnen con la fuente del dinero: El Griego (Bill Raymond). Estos mafiosos son los que proporcionan el dinero a Sobotka. A cambio, el estibador, hace desaparecer sus contenedores sin pasar el control de aduanas. Para terminar con los personajes más importantes de la trama nos presentan a Beatrice Russell (Amy Ryan), una vigilante portuaria con la que Frank mantiene buena relación.

De este modo en el primer capítulo nos han presentado el objetivo de Sobotka, las reticencias que tiene dentro de su sindicato, sus familiares más próximos, los trapos sucios con la mafia y la vigilante que estará observando todos sus movimientos. Ya solo falta dinamitar la acción…

Y así se hace al final del primer episodio. Uno de los contenedores que habían preparado para que se lo llevasen los hombres del Griego se deja abandonado en el puerto. Frank, enfadado, dice que lo quiten de la vista y lo amontonen en la pila. Pero Russell, la vigilante portuaria, descubre por casualidad que el contenedor ha sido abierto, por lo que baja del coche y al entrar descubre que hay trece mujeres muertas.

UNA INVESTIGACIÓN POR MOTIVOS PERSONALES

Una de las donaciones que Frank ha realizado a la iglesia es una vidriera exportada desde Alemania. Por otra parte el comandante de policía Stan Valchek (Al Brown) ha estado recaudando dinero entre policías y bomberos para también comprar una vidriera a la iglesia. Cuando Valchek acude con el regalo el párroco le informa que los estibadores del puerto ya le han regalado una.

Cristalera de Frank (izquierda) y cristalera de Valcheck (derecha).
Cristalera de Frank (izquierda) y cristalera de Valcheck (derecha).

El comandante se va enfadado y acude a hablar con Sobotka, pero después de varias denuncias e insultos cruzados no llegan a ningún acuerdo. En venganza Valchek decide investigar a Sobotka y descubrir cómo un sindicato en horas bajas ha podido reunir tanto dinero.

De este modo tan absurdo es como empieza la investigación. No es el hecho de hacer cumplir la ley lo que motiva la investigación, sino una disputa personal. Si el sindicato no se hubiese cruzado en el camino de Valcheck, probablemente nadie se hubiese fijado en ellos.

Cuando Valcheck acude al comisionado Burrell (Frankie Faison) para pedirle un grupo de investigación, éste le pregunta qué tiene en contra de ese tal Frank Sobotka. A lo que Valchek le contesta:

– Es un capullo.

En resumen, tenemos dos investigaciones que se complementan la una a la otra y que finalmente se unirán. Por una parte la muerte de las chicas, catorce contando la que encuentra McNulty (Dominic West) y obliga a que un simple trámite burocrático se convierta en una investigación por homicidio. Y la investigación en torno a los asuntos turbios que pueda tener Sobotka.

EL SINDICATO DE ESTIBADORES SU HOGAR

Frank Sobotka es un hombre orgulloso de su trabajo, probablemente en su vida no haya hecho otra cosa que trabajar en los muelles. Cuando está en el sindicato, en el bar con los compañeros o en el puerto controlando el trabajo; está en casa y es feliz. En cambio, cuando sale de su ambiente; como la reunión con los gobernadores, está incómodo y agobiado.

En una escena Bunk (Wendell Pierce) y Russell visitan la sala de control para ver cómo se descargan los contenedores. Al momento aparece Sobotka y les explica el funcionamiento del sistema de carga y descarga. Cierto que Sobotka va para controlar a los policías y decirles que muchos contenedores se pierden. Pero mientras explica el funcionamiento del sistema está contento de poder enseñar su trabajo.

La intromisión de los policías en su mundo perturba la normalidad, y aunque intenta controlarse para manejar la situación, interiormente le supera.

Así podemos verlo en el momento en el que Bunk, Freamon (Clarke Peters) y Russell van al bar a decirles que están investigando la muerte de las catorce chicas. Sobotka tiene que irse al baño a echarse agua en la cara y que le pase el acaloramiento.

Sobotka es un hombre temperamental que explota cuando alguien osa meterse con su sindicato. En cambio, cuando está en el puerto y la mayoría de compañeros trabajan, no puede ser más feliz.

Otra escena que nos muestra el temperamento de Sobotka es el momento en que van a entregarle las citaciones. Frank los recibe tranquilo pero enfadado, les dice a los policías que ellos no saben nada de las chicas, e incluso les dice más; que ellos no sabían que en ese contenedor había chicas.

– ¿Qué motivo tendríamos para dejarlas allí y que murieran?

Pero una vez más explota; les dice que no les tiene ningún miedo, que su sindicato ha pasado por mucho y no será ahora cuando cuatro policías le quiten el sueño.


Uno de los personajes que más sufre el temperamento de Sobotka es su abogado. El sindicalista le recrimina que su trabajo sea exprimir dinero para aprovecharse de su situación. Para Sobotka el abogado es como los políticos que han olvidado al puerto y que solo reparan en su existencia cuando reciben dinero.

Las conversaciones que mantiene Sobotka con su abogado son entre dos clases trabajadores muy distintas, un profesional liberal bien situado y un obrero de mono azul al que la sociedad ha marginado. Sobotka le recrimina que con el dinero que él le da su hijo podrá elegir el futuro que sea, mientras que el suyo tendrá suerte si puede seguir trabajando en el puerto dentro de cinco años.

El abogado le contesta que sus abuelos trabajaron para que sus padres pudieran estudiar y salir de su situación, a lo que Sobotka contesta que a día de hoy lo único importante es el nombre de tu padre. Los ganadores del sistema no quieren saber nada de viejas luchas obreras.

Aunque contrariado y con malas prácticas, Sobotka sigue adelante. Lo único que puede hacer es seguir, no hay vuelta atrás. Aunque su escapada hacía adelante sea con la esperanza de una vuelta al recuerdo de un pasado mejor.

NO ES PAÍS PARA OBREROS

El mayor enemigo a la que se enfrenta Sobotka es al paso del tiempo. Un tiempo que pasa y se lleva a una clase trabajadora industrial que es sustituida por máquinas o su trabajo es llevado a países como China o la India.

En la escena de la venta de la tecnología del puerto de Róterdam se ve claramente que las hostilidades que le llegan a Sobotka son por este motivo. El hombre que muestra la tecnología les dice que es la más avanzada del mundo y que reduce los accidentes laborales. Sobotka entiende que si no se trabaja no pueden haber accidentes.

– Eficiencia.

Le contesta al compañero de Sobotka un representante de alguna empresa que opera en el puerto. Sobotka se queda preocupado y así se lo hace saber a su abogado en cuanto tiene ocasión. Por mucho que luche por conseguir que lleguen más barcos a Baltimore, si sus compañeros son sustituidos por robots, su sindicato no tendrá razón de ser.

En este caso es el avance tecnológico quien amenaza el trabajo del sindicato. Pero a lo largo de la temporada nos muestran un barrio obrero de viejas casas unifamiliares situadas al lado de enormes fábricas que en su momento darían trabajo a mucha gente, pero que en la actualidad están cerradas o con poca actividad.

En algunas escenas vemos cómo se están rehabilitando y construyendo nuevas casas en el barrio. Casas a las que no pueden acceder los que allí viven debido a sus altos precios.

En una escena Nick y su pareja van a ver una casa que se ha puesto a la venta después de ser rehabilitada. Cuando Nick pregunta por el precio la pareja se marcha al no poder permitírselo. Mientras ellos salen vemos como otra pareja llegada con un Mercedes entra a visitarla. El paso del tiempo desplaza a una clase trabajadora que ya no tiene cabida ni en su propio barrio.

APRENDIENDO DE TÍO FRANK

En un momento de la trama Frank llama a su sobrino Nick para reprenderle sobre el robo de un contenedor lleno de cámaras que han hecho él y su hijo Ziggy. Le dice a su sobrino que no roben, que si las empresas ven que en Baltimore desaparece parte de su cargamento dejarán de ir. Lo que significará menos trabajo y peor situación del sindicato.

El problema de Frank es que ya no tiene fuerza moral para decirles qué hacer y qué no hacer con su vida. Tanto Nick como Ziggy terminan por robar cosas del puerto y traficar con drogas. Y Sobotka no puede decirles que no lo hagan porque él es quien ha normalizado la corrupción en el puerto.

La fuerza de la necesidad es irresistible. Sobotka comprende a su sobrino. Los dos se ven reflejados en el otro y los dos han tomado el mismo camino.

En esta misma conversación, cuando Nick le dice que ahora tiene dinero y que va regalándolo por el puerto (en relación a los sobres que da a los trabajadores con peor situación económica). Frank explota diciéndole que el dinero de la mafia no es para él.

A Sobotka le molesta que puedan pensar que se queda con el dinero y remarca siempre que puede que “no es para mí”, que “no se trata de mí”. Sobotka sólo se considera el encargado de hacer el trabajo que alguien tiene que hacer.

En otra escena en que se aprecia la pérdida de confianza en la palabra de su tío es cuando Nick le dice los contenedores que tienen que desaparecer. Frank le pregunta qué tal va, a lo que Nick no contesta para no decirle que está traficando con drogas. Sobotka le insiste y le dice que no ha trabajado mucho últimamente, y a continuación le comenta que no haga nada que él no haría.

Nick lo mira dando a entender que si él, que trata con la mafia, estuviera en su situación, también estaría traficando con droga. Su palabra ya no tiene validez, Sobotka se comporta de manera incorrecta y sus familiares más cercanos copian su comportamiento.

De este modo pierde su fuerza moral para decirles a Nick y Ziggy qué está bien y qué no. Sobotka está convencido de que sus acciones están justificadas para conseguir su objetivo. Aunque por el camino esté destrozando su familia, su sindicato y, en definitiva, su vida.

PACTO CON EL DIABLO

No sabemos cómo, ni cuándo, ni mediante quién Frank Sobotka se vendió al Griego para pasar contenedores sin control alguno. Lo único que nos dicen es el por qué y las nefastas consecuencias que tendrá.

La primera reacción de Frank cuando se entera de las chicas muertas es ir a visitar al Griego. Sobotka está enfadado y se siente culpable, no sabe que las chicas ya estaban muertas, él cree que la culpa es suya al apilar el contenedor y romper el respiradero. Acepta seguir con el Griego con una condición, que si hay chicas en los contenedores deberán decírselo.

Es la primera vez que Frank acude enfadado a los mafiosos. En esta ocasión no da indicios de terminar con la relación, pero nos informan que el vínculo con la mafia le da bastantes quebraderos de cabeza.

Más adelante vuelve a quedar con el Griego… y de nuevo éste no acude. La primera reacción de Frank es irse, amaga con hacerlo en dos ocasiones, en la segunda dice:

– No necesito nada de ustedes. Ni los problemas ni el dinero. Tengo un sindicato.

Pero tampoco se va. Se queda mirando una fábrica de acero. Vondas (Paul Ben-Victor) -el segundo del Griego- se acerca mirando también a la fábrica y le dice:

– Ahí hacían acero… Hay humo en las chimeneas, pero dentro…

¿A dónde vas a ir si no hay nadie que se preocupe de vosotros? Sólo nos tienes a nosotros.
¿A dónde vas a ir si no hay nadie que se preocupa por vosotros? Sólo nos tienes a nosotros.

Sobotka sabe que lo que estaría bien sería marcharse y alejarse definitivamente de la mafia. Si de verdad el sindicato por sí solo tuviese fuerza suficiente lo haría, pero sabe que no la tiene y debe quedarse. Sin el dinero corrupto el sindicato está muerto.

Con el dinero llega el poder de influenciar, con las influencias puede llegar el drenaje del canal, el drenaje del canal significa más barcos en el puerto, y estos barcos que nadie se quede sin trabajar. La otra alternativa es la fábrica de acero, hay humo en las chimeneas, pero dentro ya nadie hace acero. Ya nadie trabaja.

La dependencia del sindicato a la mafia llega a ser tan importante, que en una escena en la que Frank busca el pago de las cuotas, lo encuentra totalmente abandonado y utilizado como separador de revistas pornográficas. Para los controladores ya no es importante si se paga o no la cuota, lo importante es si tendrán algún contenedor del Griego.

Al final de este magnífico quinto capítulo, Nick va a llevarle a su tío el papel con los contenedores que vendrán a recoger. Sobotka le contesta inmediatamente que le había dicho que no, que el trato estaba terminado. Nick le dice que pagarán el triple por cada contenedor. Sobotka, impresionado, cede.

A continuación, Frank y Nick mantienen la siguiente conversación:

– Es ahora o nunca, no tengo opción.
– Hoy tenemos barcos, tío Frank. Hoy. Pero está escrito en la pared.

Sobotka, con el rostro enfadado, se acerca poniendo un dedo sobre el pecho de Nick y dice:

– A la mierda la pared.

Sobotka se resiste al futuro. El sindicato está condenado, lleva años, incluso décadas condenado. Pero él se resiste, mientras siga luchando seguirá en pie. Ha llegado a un punto en el que no le importa el modo de lucha, lo importante es resistir. Para hacerlo tiene un plan claro; drenar el canal, y para conseguirlo hará todo lo necesario.

Tiene la posibilidad de terminar con la mafia y dejar su puesto como tesorero del sindicato cuando consigue que se incluya en los presupuestos la rehabilitación del muelle de granos. Una victoria y seguir viviendo, seguir luchando.

Pero la posibilidad de conseguir un objetivo más ambicioso termina siendo su perdición. Su hijo Ziggy acaba en prisión después de entregarse al cometer asesinato. A su sobrino Nick lo buscan por tráfico de drogas. Y él es encerrado delante de todos los medios de comunicación por Valcheck.

Al final lo pierde todo. Su abogado le dice que se olvide del drenaje del canal, que no hay nada que hacer, e incluso le dice que después de lo sucedido la rehabilitación del muelle de granos está en el aire. Su sindicato queda tocado de muerte y el puerto pasa a ser administrado por el estado.

En el momento en que el abogado le dice que es probable que el muelle de granos tampoco se construya. Sobotka, totalmente derrotado, le dice:

– ¿Sabes cuál es el problema, Brucie? Construíamos cosas en este país, las construíamos. Ahora solo robamos al tipo de al lado.

Sobotka ha querido jugar a un juego que no no conoce. El estibador sabe de su trabajo y de luchas obreras, pero robar, se le da mejor a otros.

REPRIMENDA

En contraposición a Frank, su hermano, el padre de Nick, es la derrota de la honestidad. Su hermano trabajaba en el puerto hasta que cerraron el dique y desde entonces no ha vuelto a trabajar. Es el reflejo de lo que podría pasarle a Frank si dejase de luchar.

Su hermano simboliza la honestidad en contraposición a la corrupción de Frank. Cuando la situación se derrumba al primer lugar que acude Sobotka es a casa de su hermano. Éste le dice que han encontrado heroína en su casa, a lo que Frank no da crédito y no lo puede creer. Entonces le dice que sabía que Nick y Ziggy sacaban algunas cajas para ganar algo de dinero, pero que no sabía nada de la droga.

Finalmente su hermano no aguanta más y le grita diciéndole cómo pudo consentir que robaran. Que si pensaba que una vez que se acostumbrasen al dinero fácil lo dejarían para volver a trabajar en el puerto y ganar dinero honradamente. Esta reprimenda afecta a Frank, que comprende que él ha sido el culpable de que su hijo y su sobrino actuasen del modo que lo hicieron.

SIN REDENCIÓN POSIBLE

Después de perderlo todo y de sentirse totalmente derrotado, el destino le ofrece una redención. Russel acude a Frank para decirle que ayude a la investigación, que testifique en contra del Griego y les ayude a atraparlo. Sobotka acepta y va, pero cuando está preparado para testificar le dicen que tiene que esperar un día para hacerlo.

Al salir de la reunión con los policías se encuentra con Nick. Éste le dice que ha hablado con la mafia y que le han prometido que pueden sacar a Ziggy de la cárcel. Que lo único que quieren es su lealtad. Sobotka se enrabieta de nuevo, el diablo lo tienta una vez más… y él volverá a caer.

Tuvo la oportunidad de hacer el bien, de purgar sus pecados, pero lo que le ofrece el diablo es demasiado grande como para no ceder a la tentación. Así que vuelve a reunirse con el Griego. El problema es que cuando acude a la reunión estos ya saben que Frank ha estado con la policía…

Sobtoka camino a su destino.
Sobtoka camino a su destino.

El decimoprimer capítulo se cierra con un fundido a negro en el que Frank Sobotka camina hacia los mafiosos. Se dirige a enfrentarse a un destino largo tiempo escrito en la pared. Nosotros sabemos que le espera la muerte, él, probablemente lo sabía desde el momento en que pactó con la mafia.

Durante toda la serie vemos como los policías son vagos y corruptos, los vendedores de drogas matan, los yonkis apalean por unos dólares, los políticos son corruptos y ganan elecciones. En la educación a muchos profesores no les importan sus alumnos y los periodistas que más mienten son los más premiados.

Pero no a un sindicalista. A un sindicalista no se le permite la corrupción. Venderse a la mafia es pagado por Sobotka con su hijo en la cárcel, su sindicato precintado y con él muerto.

LA MUERTE DE LA CLASE OBRERA

La dignidad de saber quién eres.
Uno de los nuestros.

El líder del sindicato de estibadores del Puerto de Baltimore es encontrado muerto en las aguas del canal, en el mismo canal causante de su muerte. Los compañeros le rinden homenaje con un digno silencio, sabiendo que uno de ellos ha muerto luchando por ellos. Los policías nos dicen que murió luchando, nosotros ya lo sabíamos.

Una pequeña victoria, como ya pocas se ganan, se lleva Frank a la tumba. El muelle de granos se reabrirá, algunos trabajadores tendrán más trabajo. En un mundo en que no existe la utopía de la clase trabajadora, tener trabajo es una gran victoria.

Como nos han estado diciendo durante toda la temporada no se puede luchar contra el paso del tiempo. Está escrito en la pared, Sobotka muere, la lucha obrera muere con él.

El inexorable paso del tiempo acaba con todo. Y acabará con la pared y lo escrito en ella. Y sólo entonces sabremos si Sobotka era un romántico soñador encallado en el pasado, o un materialista pragmático luchando por el futuro.

Fuck the Wall!